miércoles, 8 de abril de 2015

Citando a... El Principito

¡Hola!

 Después de mucho pensar como debía explicar el significado del blog, llegue a la conclusión de que no había mejor manera que hacerlo a través de un libro.

 ¿Y qué mejor libro existe para citar que El Principito?

 Ya decidida a citar este hermoso libro (que si pudiera copiaría en su totalidad, pues todo el libro es una cita) me puse a buscarlo por toda mi casa...
Cuál fue mi sorpresa al encontrarlo entre las garras de mi gato de esta manera:


Tito, mi querida bola de pelos, ¿¡Cómo pudiste?!

Mi reacción:
Mi hermano (el de atrás) gritándome para que no cometa una estupidez (matar a mi gato)


Después de que mi hermano me detuviera de maltrato animal, decidí ponerme a la relectura del libro.
Y aquí están las citas que saque de ella (que son bastantes, por cierto):

Todos los mayores fueron niños alguna vez (pero muy pocos lo recuerdan). 

Las personas mayores nunca entienden nada por sí mismas y es aburrido para los niños tener que explicarles siempre todo. 

- Esta es una caja. El cordero que tu quieres esta dentro. 
Me lleve una gran sorpresa al ver como se iluminaba la cara de mi joven juez: 
- ¡Exactamente lo que quería! ¿Crees que necesite mucho pasto este cordero?  

- No se puede llegar muy lejos por el primer camino que uno encuentre. 

Pero nadie le creyó, debido a su vestimenta. Las personas mayores son así. 

Las personas mayores adoran las cifras. Cuando uno les habla de un nuevo amigo nunca preguntan las cosas esenciales. Nunca dicen. "¿Cual es su tono de voz? ¿Que juegos prefiere? ¿Colecciona mariposas?". En cambio preguntan: "¿Que edad tiene? ¿Cuantos hermanos tiene? ¿Cuanto pesa? ¿Cuanto gana su padre?". Solo entonces creen conocerlo.

Los niños deben ser muy indulgentes con las personas mayores. Pero, por supuesto, nosotros que comprendemos la vida, nos burlamos de los números. 

Es triste olvidar a un amigo. No todo el mundo ha tenido un amigo.  

- Sabes, a uno le gustan los atardeceres cuando se siente verdaderamente triste. 

No sabía que decirle, me sentía muy torpe. No sabía cómo acercarme ni como llegar a el... Es tan misterioso el país de las lágrimas.

 - Te juzgarás a ti mismo – le respondió el rey -. Es lo más difícil. Es más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte a ti mismo es que eres un verdadero sabio. 

Pero el vanidoso no lo escuchó. Los vanidosos sólo escuchan las alabanzas. 

“Es divertido”, pensó el principito, “y bastante poético, pero no muy cuerdo”. 

Cuando enciende su farol, es como si hiciera nacer una estrella más, o una flor. Cuando apaga su farol, hace dormir a la flor o a la estrella. Es una ocupación muy linda. Es verdaderamente útil puesto que es linda. 

“Ese sería despreciado por los demás, por el rey, por el vanidoso, por el bebedor, por el hombre de negocios. Sin embargo, es el único que no me parece ridículo. Tal vez porque se ocupa de otra cosa y no de sí mismo”. 

Cuando uno quiere ser ingenioso, ocurre que se miente un poco. 

- ¿Los hombres? Creo que existen seis o siete. Los vi hace años. Pero nunca se sabe dónde encontrarlos. El viento se los lleva. No tienen raíces. Eso les molesta mucho. 

“Se sentiría muy humillada”, se dijo “Sí viera esto… tosería muchísimo y aparentaría morir para escapar al ridículo. Y yo tendría que aparentar que la cuido, pues, sino, para humillarme a mí también, se dejaría morir de verdad… “ 

- ¿En otro planeta? 
- Sí. 
- ¿Hay cazadores en ese planeta? 
- No.
- Eso es interesante. ¿Y hay gallinas? 
- No. 
- Nada es perfecto – suspiró el zorro. 

- Sí –dije al principito-, ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que embellece es invisible. 

El principito enrojeció otra vez. Jamás respondía a las preguntas, pero cuando uno enrojece significa “si”, ¿verdad? 

- Por la noche, cuando mires al cielo, puesto que yo habitaré en una de ellas y puesto que yo reiré en una de ellas, para ti será como si todas las estrellas rieran. ¡Tendrás estrellas que saben reír!

Y esas son las citas que extraje del libro. Hay muchas más pero no me gustaría que la entrada se hiciera súper larga y además seguro que terminaría escribiendo todo el libro XD.

Me gustaría decir que este es un libro que recomiendo para todas las edades y a todo el mundo. Es hermoso y, aunque no lo quieras, te hace reflexionar. Yo por mi parte me di cuenta que cambie desde que era pequeña (que tampoco se puede decir que soy muy grande, que tengo solo 17 años). Digamos que cuando iba a primaria lo primero que le preguntaba a una persona no era su nombre o su edad sino cuál era su color favorito o a qué le gustaba jugar; En cambio ahora lo primero que pregunto es acerca de su familia. Un cambio notable si me preguntan.

Recuerdo que cuando leí este libro por primera vez no había entendido nada de nada (lo admito, lo admito) pero decía que si para aparentar madurez, supongo. Pero ahora sí que lo entendí, y lo que más me sorprendió fue la manera en que el principito vuelve a su planeta, fue como:

Vuelve con tu rosa Principito, vuelve con tu rosa.

En fin, si tuviera que darle una puntuación seria:

5/5

PD: Ademas, y no se a ustedes pero las ilustraciones me encantan (y voy a tener que comprarme una edición nueva -.-).






2 comentarios:

  1. Hola, nos alegra ser tus primeros seguidores.
    Nos ha gustado mucho tu reseña.
    Esperamos verte por el nuestro.
    Un beso y te deseamos mucha suerte.

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    Respuestas
    1. A mi me alegra que sean mis primeros seguidores y muchas gracias por los animos :)

      Ya mismo me paso a ver que tal ;)

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Es extraño describir la lectura de un libro como una experiencia realmente fantástica, pero es que me ha hecho sentir así. "Las ventajas de ser invisible"