martes, 24 de noviembre de 2015

Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo - Benjamin Alire Sáenz


Este libro tuvo un hype tremendo por toda la comunidad lectora, que era increíble, esplendido, hermoso, una maravilla nunca antes vista…

Pues con todo esto ¿Cómo no iba a querer leerlo?

Y a decir verdad… me encantó.

La novela nos pone en el lugar de Aristóteles, Ari para los amigos, y nos cuenta su relación con Dante, un chico que conoció durante el verano.

Es eso, básicamente.

Trata, más que nada, de relaciones. Pero no relaciones en plan: oh te amo tanto pero tu amas a esa persona y esa persona ama a otra, NO.


Trata de las relaciones entre diferentes personas. Relaciones con la familia. Relaciones con los amigos. Relaciones. Y de cómo estas van evolucionando. A veces para bien, otras veces para mal.

Amistad, amor, tristeza, alegría. Muchas emociones acompañadas de dos personajes hermosos por sí mismos.

Ahora bien, vamos a centrarnos en estos dos.

Por un lado tenemos a Dante. Una persona totalmente alegre, a primera vista. Ya cuando va avanzando la novela te das cuenta que tan feliz no es. Pero aun así, por alguna razón es el favorito de todos. Pero mi caso no es ese. A mí me pareció muy forzado, muy puro, muy positivo. Es que yo no me lo creí para nada, lo lamento. Una persona no puede ser tan así, no. Pero aun así lo terminas amando por ser tan imposible.

Era divertido y centrado y feroz. O sea, el tipo podía ser feroz. Y no tenía una gota de crueldad. Yo no entendía cómo podías vivir en un mundo cruel y que nada de esa crueldad se te pegara. ¿Cómo podría vivir un tipo sin un poco de crueldad?

Y por el otro lado tenemos a Aristóteles Y aquí no damos cuenta de que la vida es cruel si se permite poner ese nombre a un ser humano. La parte negativa. La parte que esta todo el día quejándose de la vida, de esas personas que cuando son ancianas se vuelven amargadas y no permiten que nadie pise su césped. Pero que a mí me ha encantado. Me pareció muy real, y me identifique mucho con él (tal vez sea por eso). Porque, y no me mientan, a todo el mundo le gusta quejarse. Quejarse es lindo y relajante. Y yo no soy una persona muy positiva, siempre le tengo que ver la quinta pata al gato Ustedes saben, la vida. Así que si, Ari es mi personaje. 

Las tormentas siempre me hacían sentir tan pequeño.
Aunque los veranos en general estaban hechos de sol y calor, los veranos para mí tenían que ver con las tormentas que iban y venían, y me dejaban sintiendo solo.
¿Todos los chicos se sentían solos?
El sol del verano no estaba hecho para chicos como yo. Los chicos como yo pertenecían a la lluvia.

Pero ahora vamos a pasar a un tema que era imposible no tocar.

¿El hype es merecido?

Depende.

Porque a pesar de que a mí me ha encantado, al mismo tiempo me ha decepcionado. Te recomendaban el libro como si fuera la octava maravilla, como una historia súper profunda y motivacional.

Y eso no es verdad.

La historia no es profunda, es sumamente simple. Es hermosa si, y te deja un bonito y precioso mensaje. Pero no es una maravilla.

Así que yo se las recomiendo si quieren leer una historia simple y bonita, de estas cursi que a todos nos gusta. Se las recomiendo si quieren tener una sonrisa en la cara durante su lectura, y para que cada vez que se acuerden de ella sea de una linda y relajante manera.

Se las recomiendo si quieren ser un poquito más felices.

4/5


¿Por qué sonreímos? ¿Por qué reímos? ¿Por qué nos sentimos solos? ¿Por qué estamos tristes y confundidos? ¿Por qué leemos poesía? ¿Por qué lloramos cuando vemos una pintura? ¿Por qué se alborota nuestro corazón cuando amamos? ¿Por qué sentimos vergüenza? ¿Qué es esa cosa en las entrañas llamada deseo?